Plaza del Tapal
Había un primitivo núcleo fortificado anterior a las murallas del siglo XIV. En su interior se situaba la fortaleza de la Mitra y el pazo de los Churruchaos, del que solo se conserva un lienzo mural con un elegante ventanal gótico. El aspecto actual de la plaza responde a reformas de mediados del siglo XX, en las que se derriban los restos de la fortaleza, se amplía la plaza y gana protagonismo la fachada de San Martín. En esa época se incorpora también el crucero gótico trasladado desde Ponte Nafonso.
La historia de la plaza nos traslada a la Edad Media con la ejecución de Ruy Soga de Lobeira, pertiguero mayor de la catedral de Santiago en el siglo XIV, y a la revuelta irmandiña contra el castillo del Tapal. En el siglo XX su nombre evoca la muerte del director Claudio Guerín: mientras rodaba la película Las campanas del infierno, al supervisar una escena en lo alto de la iglesia resbaló de la cornisa y cayó al pie de las escaleras. El suceso queda señalado con una cruz en el suelo. Entre las leyendas antiguas de la torre inacabada de San Martín pervivía una que decía que quien intentara acabarla moriría.
Próximas a esta plaza se levantaron otras que actuaron como punto de encuentro social y, en origen, quizá comercial: la plaza de la Constitución, Fanequeira y el Cantón.